El increíble poder que tienen

las rutinas en los niños

'Las rutinas son fundamentales para la armonía familiar'

Los últimos rayos del sol aún entraban por la ventana, y el ruido de los niños jugando en la calle se escuchaba en toda mi habitación. Pero era imposible salir a jugar con ellos porque ya tenía la piyama puesta y además las sábanas del hombre araña me atrapaban en la cama.


En la casa de la Familia Soto los niños se iban a dormir a las 7:30 p.m.


Detestaba acostarme tan temprano. Habré tenido unos siete u ocho años cuando juré que jamás mandaría a la cama a mis hijos a esa hora, que sus cabezas nunca estarían sobre una almohada si aún había sol, y que los dejaría quedarse despiertos mucho, mucho más tarde.


Hoy en la casa de la Familia Soto 2.0 mis niñas se van a dormir a las 7:30 p.m.


Mi mamá siempre fue una aficionada de las rutinas. Mis cuatro hermanos y yo hacíamos lo mismo todos los días, y típicamente a la misma hora: recoger nuestro cuarto, echar la ropa al canasto de la ropa sucia, desayunar, quedarse en la mesa hasta que todos terminaran, cambiar cada viernes las sábanas del hombre araña por las de otro súper héroe...

Lo hacíamos todo por mera práctica, sin razonarlo y con mínima resistencia.

Acostar a los niños temprano fue una de las primeras rutinas que mi esposa y yo implementamos cuando nació la primera de nuestras tres hijas (9, 6 y 3), y una que hasta ahora sigue siendo una regla de oro en nuestra casa.

No necesito una psicóloga que me diga que los niños que rutinariamente guardan sus juguetes crecen sabiendo que la vida es más fácil cuando todo está organizado. O que la costumbre de hacer la tarea diariamente crea seres humanos responsables. O que leer por lo menos 20 minutos diario desata sus coloridas imaginaciones.


En nuestra casa las rutinas son fundamentales para la armonía familiar. Nos garantizan que las niñas se despierten descansadas, de buen humor y listas para desayunar e ir a la escuela. Como todo es predecible, se quejan y se pelean menos, y esto es una gran ayuda cuando andamos con las prisas de las mañanas.


Lo hacen por mera práctica, sin razonarlo y con mínima resistencia.

Quiero pensar que estas rutinas las están ayudando a crear buenos hábitos,

y espero que ellas un día puedan pasar esos hábitos a sus hijos.


Todo esto me hizo pensar en mi infancia y decidí hablarle a mi mamá.

Pensé en recordarle lo injusto que era acostarnos mientras nuestros amigos seguían en la calle, la tortura de cerrar las persianas de la habitación para que no entrara la luz del sol y de todos aquellos momentos perdidos.


Pero preferí guardarme todo eso. Solamente nos reímos y le di las gracias por ser una gran madre. Le dije que sus nietas algún día se lo agradecerían.


null

Hiram Soto es el editor de Días Grandiosos. Es el padre, cocinero y chofer de tres hijas pequeñas a quienes ha intentado inculcar (sin éxito) el amor al fútbol. Tiene una larga trayectoria como periodista/editor en los medios en español y es el contador oficial de historias (columnista) de un periódico en español en San Diego, CA.

¿Cuál es la rutina de tus hijos más importante de tu casa?

Más para un día grandioso