Una mamá convierte el desayuno de su hija en una obra de arte

y estas son sus coloridas creaciones

'Lo mejor era ver su sonrisa y esa carita de satisfacción'

Quety López sabía que tenía una casa, pero no sentía que tenía una familia. Durante muchos años su sueño fue tener hijos, pero el destino no se lo concedía. Y justo cuando creía que era demasiado tarde, nació Julianna, su única hija.

Todos los días Quety le recuerda a su hija que ella es una persona especial y que se merece lo mejor. Por eso cuando Julianna empezó a cursar el primer grado, Quety decidió hacer algo diferente con los desayunos: convertirlos en una obra de arte para que su hija saliera aún más motivada del hogar.

Ella es como mi regalo, la cerecita en el pastel lo que me faltaba,

dijo la mamá puertorriqueña de 46 años.

Comenzó haciendo comida divertida para niños como caritas felices con huevos y frutas. Después introdujo otros ingredientes como yogurt y waffles Eggo®. Le gustaba usar los waffles porque venían en diferentes tamaños, lo cual le daba la flexibilidad de ser más creativa.

Pronto un trozo de mango se convirtió en un cangrejo con ojos de uva y patas de fresas, dos peses enamorados hechos con mini waffles transformaron el plato en una pecera, y un pedazo de jícama se convirtió en un gallo bien macho que cacaraqueaba en la imaginación de Julianna.

Con amor y creatividad

Quety convirtió ingredientes simples en paisajes con flores, acuarios, tiburones y gatos que entretenían a Julianna cada mañana. Hizo manualidades con waffles todos los días durante seis meses.

Lo mejor era ver su sonrisa y esa carita de satisfacción; después ella me decía ‘tú eres la mejor madre del mundo’ y cuando un hijo te dice eso es como si te diera el Premio Nobel de la Paz.

Para Quety, las mañanas son el tiempo ideal para compartir momentos especiales con su hija. Para hacerle desayunos especiales y lograr que las mañanas fueran tranquilas, ella se preparaba desde una noche antes. Dejaba las frutas casi listas y se despertaba temprano para tener tiempo para la rutina.

Con el tiempo, Julianna comenzó a retarla a hacerle desayunos aún más sorprendentes. Frecuentemente se iba a dormir llena de emoción por ver la creación que encontraría en su plato el día siguiente.

Estoy criando a una niña con una autoestima alta para que sea una persona exitosa en lo que sea que ella se dedique, que todo lo trate de hacer con excelencia, como ve a su mamá hacer cosas para ella con excelencia.

Los desayunos creativos y los momentos que pasaron juntas les ayudaron a Quety a fortalecer la autoestima de su hija.

Ingredientes
esenciales
para hacer
desayunos creativos:
¡Amor e Imaginación!

MÁS PARA UN DÍA GRANDIOSO