Esto fue lo que le dije a mi esposo anglo

sobre las fiestas latinas

​Las reglas de una fiesta latina

Como mi esposo Matthew es de Boston, él cree que es muy buen anfitrión para las fiestas. Boston, para quienes no saben, tiene fama de ser una ciudad que sabe divertirse. En nuestra boda, por ejemplo, cuando el DJ puso una canción del grupo Journey (no me pregunten cuál, porque todas me suenan igual), él se quitó la camiseta y se puso a imitar al vocalista del grupo, Steve Perry. En fin, estaba como un pez en el agua. Después tuvimos una fiesta con mi familia latina. Y ahí es donde la cosa se puso interesante. Antes de salir de casa me preguntó “¿A qué hora volveremos?”. ¿Por qué?, le pregunté. “Quiero alcanzar a ver el final del juego de los Sox”.  Fue el momento perfecto para explicarle las reglas de una fiesta latina.

REGLA #1: NUNCA, JAMÁS, LLEGUES TEMPRANO

Antes de contestarte a qué horas vamos a regresar, primero debo decirte a qué hora vamos a llegar, le dije. En las reuniones de mi familia hay que llegar por lo menos 30 minutos después de la hora indicada. Y si llegas a tiempo, seguramente serás el primero. Ni siquiera el anfitrión estará listo. Así que tendrás que ayudar a servir las botanas, sacar sillas y mesas o hasta echarle un ojo a los niños, y posiblemente te toque hacer eso durante toda la fiesta.

REGLA #2: Si no estás vestido bien, no vayas

Hay personas que van a reuniones vestidas con playeras decoradas con temáticas de fiesta y pantalones cortos. Pero esto nunca sucederá en nuestras fiestas, le expliqué. Aunque sea una carne asada de sábado en la tarde o una fiesta de cumpleaños, tu ropa debe estar limpia y planchada, tus zapatos brillantes y las mujeres vamos bien maquilladas. Si alguien lleva niños, su cabello estará bien peinado con gel, las niñas con su cabello recogido o en trenza. Por lo tanto, querido, te me vistes bien.

REGLA #3: TIENES QUE COMER, CONVERSAR Y BAILAR

Si no tienes ganas de convivir con alguien, en cualquier otra fiesta te vas a una esquina de la casa, te sientas, sacas tu teléfono y nadie te molestará. Pero en nuestras reuniones por más que trates de esconderte, alguien te encontrará. Te traerán unas botanas de queso o un plato lleno de frijoles, carne, arroz, tortillas, la mejor bebida de frutas que hayas probado en tu vida y compartirán contigo un buen chisme. Más tarde será difícil que te escapes de bailar en la sala transformada en una pista de baile.

REGLA #4: Las fiestas latinas no tienen hora final

Y ahora para contestar la pregunta sobre a qué hora regresamos. A diferencia de las fiestas a las que estás acostumbrado, en las que se especifica una hora de comienzo y una hora final, le dije, nosotros no creemos que la diversión tiene hora límite. Tan solo el despedirse te puede tomar una hora. Además, tendrás suerte si te escapas del cafecito al final de la noche. Quizás regresemos a la casa a la medianoche. O quizás no. Una cosa sí es segura, definitivamente no podrás ver tu partido.

¡Bienvenido a la familia my love!


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Nina Hall es una madre de dos hijas y periodista bilingüe y bicultural. Le encanta escribir sobre temas como música y moda así como películas y teatro y sobre la vida de los latinos en Estados Unidos. Vive en San Diego, California.

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